martes, 11 de mayo de 2010

Pepito Grillo






Mi hija Irene no pega mucho a otros niños pero a veces, pues lo hace.

Ayer fuimos de visita a otro parque y transportamos varios muñecos, digo transportamos porque no jugamos con ellos, solo los sacamos para que se aireen.

De repente veo como uno de los muñecos se lo lleva una niña, empieza la fase, ‘localiza al mayor a cargo de esta niña’, bien, me toca padre que conoce las reglas, busca con la mirada de donde lo ha sacado y todo arreglado, ‘No pasa nada que juegue’ (este debe ser la nueva especie que hay ahora, elpadreere, muy evolucionada y adaptada al medio que nos ocupa).
En un momento que me senté en un banco, lo juro fue un momento, veo como Irene empuja a la niña del muñeco y la tira al suelo, inmediatamente me levanto para reñirle, la niña empujada llora como si la estuvieran matando, ‘tampoco es para tanto’ pienso yo, pero bueno, y comienza la lucha ‘madre educadora-hija’

-Irene, eso no se hace, pobre niña, le has hecho daño, pídele perdón

-Me mira y me contesta con un rotundo, NO

-Pues si no le pides perdón no juegas más hasta que lo hagas, así que te sientas en el banco conmigo (lloros de Irene que por lo visto tenía algún motivo que no comparto para empujarle)

Y en esto interviene una vocecita por detrás de mi, es el padreere, ‘No se pega, no se pega, que ya somos muy mayores para pegar’ (léase esto con voz cursi que es lo que tenía).

Mi yo educado no escuchó nada ni dijo nada, pero el otro, el de la madre fiera que llevo dentro pensó:

-Haber, pepito grillo, que tampoco ha sido pa tanto, que no le ha pegado, que solo le ha empujado y un poco, y tu hija lleva persiguiendo a la mía toda la tarde y hasta le hemos dejado el muñeco, que tú lo que tendrías que hacer es decirme que no pasa nada que son cosas de niños, bobotonto, que eres un bobotonto.

Al final Irene lo hizo muy bien, se comió su orgullo, se disculpó y hasta le invitó a jugar con ellos. Ahí queda eso.

4 comentarios:

Nuria dijo...

En estos casos de bobotontos (o listos listos) que todo puede ser que NO llevan ni el más mísero de los juguetes al parque pero que pretenden jugar con todos los demás es la LEY DEL TRUEQUE. Le dices a la niña del bobotonto, no al padre que ya lo que faltaba: a ver, Irene te va a dejar su muñeca para jugar pero entonces se queda ella sin nada, ¿tienes tu algo para cambiar y dejarle mientras ella SI te deja su muñeca? ¿NOOOOO??? pues no hay trato.
Ale, chispun, asunto resuelto de una manera muy objetiva y tu hija la pobre no se lleva una bronca tuya y lo que es peor DE UN DESCONOCIDO BOBOTONTO...

beltraneja mutabe dijo...

Amor de madre.....de todas formas quien es el tio ese para educar a mi sobrina? Te vio cara de que tu no podias.....

Mª Eugenia Villar (Mayda) dijo...

Qué rabia dan esos comentarios ¿no el BOBOTOBTO que ya le has dicho a la niña que no se hace y está en el banco sin poder jugar? ¿No tiene su hija el muñeco de la tuya? ¿Qué más se puede pedir a un niño de 3 AÑOS?
¡BOBOTONTO! Y no digo más porque es un blog público, Ajjjj

Carlos A. dijo...

¿Te quedaste con la cara del Bobotonto? A ver si nos lo cruzamos un día con el coche...