miércoles, 6 de octubre de 2010

Tengo un pobre

Debajo de mi casa se ha instalado un tipo con acordeón que se ha convertido en mi pobre particular, aunque a este paso la que va a ser pobre soy yo porque todos los días cuando volvemos a casa Irene me pide dinero para 'echarle' (se debe pensar que funciona con monedas)
El caso es que me lo paso muy bien porque los dos se ponen a bailar al ritmo del acordeon y me hace mucha gracia, además creo que le voy a cobrar una parte porque al ver lo bien que se lo pasan los niños la gente se rie y le echan dinero, vamos como si fueran parte de la atracción.
Hoy mi pobre les ha dejado tocar el acordeón con lo que me he visto obligada a darle un poco más de la cuenta y a este paso me arruino.
Os podéis imaginar que sonrisa se le pone cuando nos ve aparecer, este no se mueve de esa zona en todo el invierno si me lo veo venir, y al tiempo si no acabamos saludándonos por nuestros nombres de pila.


6 comentarios:

marisol dijo...

ja ja ja, creo que si van las cosas mal va a ser el futuro para todos
mira sofia,jacobo losada,beltran.como pedian a la salida de misa en la coruña
Por ahi se empieza
Se te ha caido el pelo con el acordeonista

El Abuelico dijo...

Yo creo que este tipo de acordeonistas,presumiblemente rumanos, se equivocan, cuando tocan, siempre en el mismo punto para dar más pena.
Hay uno en la ciudadela, salida Iturrama, que me pone de los nervios, porque yo voy tarareando la melodía que ejecuta(?) y llega un momento que el va por un lado y yo por otro. Es una situación parecida a cuando tienes un profesor de piano en la vecindad que da clase a principiantes.

La Luli dijo...

Jajajajaja! me encanta lo bien que mueve Irene las caderas!!!
Me lo estoy viendo comiendo en casa el dia de Navidad...

tía C dijo...

Le veo a Irene, dentro de unos años, participando en "Mira quién baila" como una Lomana más...
A mi, lo que saca de quicio de estos músicos callejeros es que a medida que me acerco a ellos mi paso se adapta al ritmo que marcan, ¡¡¡y no lo soporto!!!. Entonces para evitarlo tengo que o acelerar o frenar la zancada, y os aseguro que es un estrés. ¿Le pasa a alguien más o es una chifladura muy mía?

Sofía dijo...

Que no te quepa la menor duda de que el pobre va a llamar a tus hijos por su nombre en breve...

Mª Eugenia Villar (Mayda) dijo...

Bueno, pero si es que Irene es el complemento perfecto para el señor y su acordeón!!!. Dentro de poco van a ser una "troupe". Pídele comisión ;)